lunes, 18 de marzo de 2019

AMLO: aprobación popular creciente

Miguel Ángel Ferrer

Según todas las encuestas del dominio público es muy alto el porcentaje de aprobación de los actos de gobierno del presidente López Obrador y del propio jefe del Poder Ejecutivo. Una aprobación que en general se acerca al 90 por ciento. Algunos sondeos, ciertamente, no alcanzan esa cifra máxima, pero están muy próximos a ella. Y en ningún caso bajan del 70 por ciento.

De modo que de cada 10 mexicanos, entre 7 y 9 aprueban los actos del nuevo gobierno. Se trata indudablemente de un fenómeno social inédito en la historia de México. Y máxime si se toma en cuenta que se trata de un porcentaje de aprobación logrado en medio y a contrapelo de una enorme campaña de descalificaciones y ataques contra el presidente y su gobierno por cuenta del conservadurismo mexicano.

Una campaña que bien podría calificarse de guerra sucia, de propaganda negra, de terrorismo informativo y hasta de sabotaje económico. Una campaña que reedita los modos y los propósitos de la tristemente célebre cruzada antiobradorista que se expresó en la frase “López Obrador es un peligro para México”.

En el ámbito de la economía ahora se habla, por ejemplo y sin ninguna base objetiva, de un inminente colapso de Petróleos Mexicanos. De la imposibilidad de recuperación financiera de la paraestatal. De una política oficial de nuevos gasolinazos. De peligros de nuevas etapas de desabasto de combustibles. De un presente y un futuro de caída en la producción de estos estratégicos bienes.

A este terrorismo informativo lo proveen de abundantes municiones las empresas financieras, la calificadoras, los bancos privados nacionales y extranjeros y la industria de la especulación financiera y monetaria.

Y por lo que toca a la esfera política se habla calumniosamente de un regreso al viejo autoritarismo pripanista. De un nuevo tlatoani, de una renovada dictadura unipersonal, de un presidente iluso, demagogo y mesiánico.

Nada de esto ha servido para disminuir o detener la aprobación popular a López Obrador. Más bien ha ocurrido lo contrario. Cada ataque infundado, cada calumnia, cada pronóstico catastrofista redunda en el incremento de la aprobación popular del nuevo gobierno.

Y es que la testaruda realidad es más poderosa que los infundios. Existe una atmósfera social de satisfacción con lo hecho y de esperanza en nuevos y más importantes logros.

Es claro que mientras López Obrador continúe por la ruta de gobernar para el pueblo, de gobernar para todos y no sólo para la plutocracia, la enorme aprobación popular al nuevo gobierno tenderá a mantenerse y consolidarse.

Blog del autor: www.economiaypoliticahoy.wordpress.com

domingo, 27 de enero de 2019

El #13YearsChallenge de Evo Morales

Pablo Stefanoni
Nueva Sociedad

Evo Morales inició el día uno de su año 13 de gobierno con un cambio de gabinete que pretende oxigenar su gestión y revertir el desgaste del ejercicio del poder en el comienzo de una larga campaña electoral. A diferencia de todas las elecciones desde 2006, esta vez el triunfo no está asegurado y su propia postulación está en cuestión por violentar la Constitución de 2009. No obstante, la estabilidad económica, su capital simbólico y la falta de proyectos alternativos en la oposición dejan abierto el escenario rumbo a octubre de 2019.
13 años y un día después de su llegada al Palacio Quemado, Evo Morales afinó su gabinete con vistas a las elecciones de octubre de este año en un contexto muy diferente del de todas las votaciones populares de la larga década del «proceso de cambio»: por primera vez, el presidente boliviano no tiene asegurada su victoria y, adicionalmente, su postulación debió ser «habilitada» por el Tribunal Constitucional Plurinacional contra una cláusula constitucional y contra un referéndum en el que, en febrero de 2016, una estrecha mayoría votó «No» a la reforma constitucional para incluir la reelección indefinida.

El 22 de enero pasado, aniversario del Estado Plurinacional que hoy compite con el de la independencia, Morales pronunció su informe anual a la nación, en el que rescató los logros de estos 13 años y buscó generar algunas imágenes de futuro en un momento de desgaste del gobierno, especialmente entre los sectores urbanos.

El cambio del gabinete tuvo por objetivo potenciar las áreas que el presidente boliviano considera claves para su re-reelección. Así, retornó al gabinete el ministro de Economía y arquitecto del «milagro» boliviano, Luis Arce Catacora. El ministro, que garantizó más de una década de crecimiento económico y estabilidad, asumió junto a Morales en enero de 2006 y debió renunciar en 2017 por problemas de salud; ahora, su regreso busca reforzar la imagen de «estabilidad» que fue la bandera del Movimiento al Socialismo (MAS) en las elecciones de 2014, cuando Morales fue reelegido con más de 60% de los votos y 35 puntos por encima del contendiente más cercano.

En su discurso más corto ante el Congreso (50 minutos contra tres o cuatro horas en el pasado), Morales resaltó que el PIB de Bolivia creció 327% durante sus gobiernos y llegó a 44.885 millones de dólares en 2018; mientras que el «colchón financiero», que incluye las reservas internacionales, los depósitos y los aportes a las administradoras de fondos de pensiones (AFP), subió a 53.269 millones de dólares. Contrapuso esas cifras a las de 2005, cuando «el PIB era de 9.574 millones de dólares y el ‘colchón financiero’ llegaba solo a 7.600 millones».

Otro que volvió es Juan Ramón Quintana, un ex-militar y sociólogo con fama de «duro», quien ocupará nuevamente el Ministerio de la Presidencia, una virtual jefatura de gabinete. Comunicación recayó en Manuel Canelas, ex-diputado y viceministro, quien tiene como misión recuperar a las clases medias distanciadas del proceso de cambio. Canelas fue el primer diputado abiertamente gay, vivió en España y se mantiene muy cerca de los líderes de Podemos; ahora será el encargado de renovar un discurso que ya no entusiasma. Y otra de las apuestas para enfrentar el desgaste es el nombramiento de una figura de peso en el Ministerio de Salud: la ex-presidenta del Senado Gabriela Montaño, una médica cruceña que llegó a ocupar el Poder Ejecutivo de manera interina y tiene la tarea de lanzar una revolución en la salud, uno de los rubros en que el gobierno de Evo Morales demostró menos capacidad de gestión y que, en los últimos años, generó fuertes cuestionamientos. En este marco, se puso en marcha un seguro universal de salud y se anunció un multimillonario acuerdo con Rusia para la construcción de centros de atención primaria y varios hospitales de alta tecnología especializados en oncología, cardiología, gastroenterología, neurología y nefrología.

En síntesis, se trata de más comunicación, política y gestión para enfrentar al ex-presidente Carlos Mesa, el líder opositor mejor ubicado en las encuestas. Como Emmanuel Macron en Francia, Mesa intenta construir una «plataforma ciudadana» que incorpore a viejos políticos y a la vez mantener un discurso de lo nuevo y evitar ser visto como el constructor de una coalición «con el pasado», que es precisamente como el MAS buscar presentar al ex-vicepresidente de Sánchez de Lozada que llegó al Palacio Quemado tras la «Guerra del Gas» de 2003. Y, claramente, a diferencia de Macron, Mesa no es ni tan joven ni tan nuevo y parece carecer de una verdadera voluntad de poder, pero expresa a los sectores que cuestionan la postulación «inconstitucional» de Morales y mantiene un discurso moderado. No obstante, necesita a la derecha más radical entusiasmada con el triunfo de Jair Messias Bolsonaro en Brasil.

La estrategia del gobierno es polarizar generacionalmente la elección entre «viejos» y «jóvenes», con algunos nombramientos simbólicos, como el de Canelas (37 años) y, especialmente, la elección de Adriana Salvatierra como presidenta del Senado y tercera en la línea de sucesión. La senadora de 29 años representa a la «nueva generación» del MAS de Santa Cruz y pertenece a un grupo «guevarista» llamado Columna Sur.

Empero, las escenificaciones revolucionarias oficiales conviven con fuertes dosis de pragmatismo. La calificación de Bolsonaro como «hermano presidente» en el tuit de felicitación tras la victoria del candidato de la extrema derecha fue seguida de la entrega a Italia, sin proceso previo, de Cesare Battisti, un ex-integrante del grupo armado Proletarios Armados por el Comunismo (PAC) de los «años de plomo» italianos, condenado a cadena perpetua en ausencia. Battisti, quien vivió refugiado durante casi cuatro décadas en México, Francia y Brasil, fue entregado en menos de 24 horas al ministro Matteo Salvini, quien lo recibió vestido de policía y dijo que el «asesino comunista» se va a «pudrir en la cárcel». Morales justificó la entrega señalando que el italiano había entrado ilegalmente al país, tras su fuga de de Brasil, donde Bolsonaro había prometido entregar a Salvino al «bandido amigo de Lula».

«¿Usted lo siente como hermano a Bolsonaro?», le preguntó un periodista del diario El Deber al presidente boliviano. «Quienes nacimos de esta tierra, somos hermanos porque nacimos de la misma tierra sudamericana, somos hijos de América Latina, al margen de las diferencias ideológicas y programáticas, somos hermanos», respondió. Sin con Estados Unidos se trata de un antiimperialismo distante, Brasil es una potencia regional fronteriza con peso económico y político. Y Morales busca mostrarse hoy cercano a Nicolás Maduro pero, al mismo tiempo, con buenas relaciones con mandatarios de signos ideológicos opuestos en la región.

Cabe destacar también una suerte de rutinización de las escenificaciones revolucionarias, incluido el habitual puño en alto, que se fueron volviendo más bien ceremoniales. Desde el comienzo, el proceso de cambio fue moderado y pragmático. Pese al discurso socializante del gobierno y las denuncias opositoras sobre una inminente «venezuelización», en estos años florecieron los mercados, hubo un boom de consumo de sectores populares y clases medias, se desarrollaron los servicios financieros y los cafés y restaurantes chic conviven con una renovación del parque automotor en grandes ciudades como La Paz o Santa Cruz. Al tiempo que el teleférico de transporte urbano, el más grande del mundo, transformó el paisaje paceño y reconectó las diversas partes de la ciudad con efectos en la sociología urbana de mediano y largo plazo.

Quizás la mejor imagen de la simbiosis de voluntarismo modernizador e invocación de la ancestralidad indígena que caracteriza al gobierno es la inauguración en agosto pasado de la Casa Grande del Pueblo, que reemplaza al vecino Palacio Quemado, antigua sede de la Presidencia y emblema de la «república colonial», según Evo Morales. Este edificio de 28 pisos, expresión de un cierto brutalismo arquitectónico mitigado por incrustaciones de símbolos neoandinos, ha causado mucha polémica en la medida en que altera la armonía urbana de la Plaza Murillo y parece encarnar una cierta megalomanía política.

Para contrarrestar estas críticas, el gobierno la abrió a las masas, atrayendo a multitudes de recién casados y otros visitantes a su terraza, con el majestuoso telón de fondo de las nieves eternas de los cerros que circundan La Paz. Pero la Casa Grande del Pueblo es una especie de Coliseo del proceso de cambio; la materialización de una idea de permanencia, de matriz plebiscitaria, que choca contra los principios de la democracia republicana. El problema es que la derrota de 2016 obliga a hablar ya no en nombre de la mayoría del pueblo tout court, como lo hacen los movimientos nacional-populares, sino del pueblo verdadero, es decir, los sectores sociales movilizados en favor de la continuidad («vinimos para quedarnos 500 años»).

El gobierno de Morales fue sin duda, un gobierno excepcional en muchos aspectos hasta 2014. A partir de ese momento, la voluntad de permanencia –y la consolidación de Morales como líder irremplazable– fue erosionando la agenda transformadora, debilitando el apoyo urbano y obligando al Poder Ejecutivo a pasar por encima de cláusulas de la Constitución aprobada durante el «proceso de cambio». Parte de esa agenda de cambio es la que se busca retomar, ahora, de apuro, rumbo a las elecciones.

Mientras, la oposición, sin proyecto de país alternativo más allá de algunas proclamas republicanas, busca capitalizar el desgaste del gobierno. Y, Mesa, de perfil centrista, deberá hacer frente a una radicalización política –que incluye expresiones racistas más abiertas, sobre todo en las redes sociales– de un sector de la oposición, que ha asumido parte del discurso «anticomunista» de las derechas alternativas (Alt-Right) y se entusiasma con el nuevo clima regional abierto por Bolsonaro. Pero también deberá enfrentar la falta de diversidad étnica y de género que hasta ahora muestran las capas dirigentes de su espacio en formación.

Así, 2019 será el primer año desde 2006 en que el escenario político está abierto, y gobierno y oposición se disputarán la bandera del cambio. La primera parada será el 27 de enero, fecha en que están convocadas unas primarias que Morales imagina como la posibilidad de dejar atrás el referéndum perdido del «21F».

Fuente: http://nuso.org/articulo/Bolivia-evo-morales/

Caracas: "Trump anda buscando una guerra. No va a ser en Venezuela"

"EE.UU. no estuvo detrás del golpe como en el 2002, o como con Manuel Zelaya en Honduras, (...) por primera vez, estuvo delante del golpe", denunció Jorge Arreaza.


El presidente de EE.UU., Donald Trump, "anda buscando una guerra", pero esta "no va a ser en Venezuela", aseveró este sábado el canciller del país sudamericano, Jorge Arreaza, tras la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU.

"El presidente Trump, tal vez como otros presidentes de EE.UU., anda buscando una guerra: para tener piso de gobernabilidad, para activar determinados espacios de gobernabilidad y de la economía. No va a ser en Venezuela, no va a ser en Venezuela esta guerra", recalcó Arreaza.

El ministro de Exteriores venezolano aseguró que, en esta ocasión, "EE.UU. no estuvo detrás del golpe como en el 2002, o como con Manuel Zelaya en Honduras", sino que, por primera vez, "estuvo delante del golpe".

"Maduro gustosamente aceptaría una reunión con Trump"

Rusia lamenta que EE.UU. involucre a la ONU en sus "juegos sucios" en Venezuela
El canciller enfatizó que el Gobierno venezolano "siempre" ha apostado por el diálogo, defendiendo que "dentro de la Constitución todo es posible, en diálogo con la oposición y en diálogo social en Venezuela".

"Nosotros queremos reunirnos siempre con la oposición, como siempre queremos reunirnos con EE.UU. a dialogar, pero con todos los puntos sobre la mesa, agenda abierta, y llegar a construir soluciones conjuntas entre los venezolanos", enfatizó.

Nicolás Manduro "está decidido y gustosamente aceptaría una reunión con el presidente Trump, así como cualquiera de nosotros con nuestros homólogos responsables de EE.UU.", añadió el jefe de la diplomacia venezolana.

"Los demás gobiernos hacen lo que el dueño del circo les dice"
Preguntado por la posibilidad de expulsar a los diplomáticos de otros países que rambién reconocieron al diputado Juan Guaidó como presidente interino, Arreaza explicó que la decisión de Maduro de romper las relaciones diplomáticas con EE.UU. "está enfocándose en el jefe del golpe de Estado, en el dueño del circo".


"Ojalá que el dueño del circo se siente con el Gobierno constitucional de Venezuela y podamos tener un diálogo abierto, franco, con una agenda abierta, y restituir la relación bilateral"

Jorge Arreaza, canciller de Venezuela

"Los demás gobiernos hacen lo que el dueño del circo les dice, son trabajadores del circo, por no decir otra palabra", comentó el diplomático. "Ojalá que el dueño del circo se siente con el Gobierno constitucional de Venezuela y podamos tener un diálogo abierto, franco, con una agenda abierta, y restituir la relación bilateral", expresó.

Finalmente, en referencia a la designación de Elliott Abrams como enviado especial de EE.UU. para Venezuela, Arreaza ha reiterado que el Gobierno de Caracas se reuniría "hasta con el diablo" por mantener la paz en el país y establecer un diálogo. "De manera que más bien damos la bienvenida al nombramiento del señor Abrams, y ojalá podamos entablar con él una relación de respeto", afirmó.

Publicado: 26 ene 2019
RT Noticias

Defender a Venezuela es defender a México

Nael Ramírez Domínguez
Rebelión

Sería ingenuo esperar de las clases y sectores en agonía, por su desplazo del poder gubernamental, una actitud tersa, civilizada y pacífica en periodos de transición o construcción de un nuevo orden institucional a manos de las clases populares, las cuales toman las instituciones públicas del Estado para empezar a transformar su realidad.
La gloriosa Revolución Francesa realizada por la burguesía ascendente y el campesinado tuvo la más férrea oposición, aun cuando estos ya tenían el control gubernamental en el país, las monarquías europeas (Monarquía Habsburgo , el Reino de Prusia , Reino de Nápoles , Reino de Cerdeña , Reino Unido de Gran Bretaña ) viendo amenazado a futuro sus posiciones de privilegio, declaran la guerra a la nueva república, intentando impedir a sangre y lodo la victoria histórica del pueblo francés sobre la vieja clase terrateniente, era pues la Francia revolucionaria un mal ejemplo para toda la burguesía y el campesinado europeo.

Como un símil histórico, la Revolución Rusa de 1917 presenta las mismas luchas de revolución-reacción pero con actores diferentes, es ahora la burguesía consolidada en el poder la que trata de impedir por todos los medios que los obreros tomen las instituciones del Estado para construir su propio futuro, cuando los revolucionario rusos comienzan a destruir las viejas instituciones y forman nuevos espacios de decisión popular, los soviets, la burguesía de los grandes países capitalistas ven como una amenaza y como un mal ejemplo para todos los obreros organizados del mundo, la osadía de estos rusos que marcaron historia. ¿Cómo impedir el contagio revolucionario en el continente europeo?, la respuesta fue fácil: “Aniquilar la revolución rusa”, y con esa encomienda invadieron al país catorce ejércitos de países capitalistas apoyados por tropas apátridas de la vieja monarquía zarista (Estados Unidos de Norteamérica, Inglaterra, Checoslovaquia, Japón, Francia, Polonia, Canadá, Italia, China, Australia, entre otros). El pueblo revolucionario supo defender su patria y su proceso de grandes transformaciones, la Revolución Rusa triunfó.

Todos los grandes procesos de cambio por los que ha transitado el ser humano han tenido respuesta de la reacción, de los conservadores, que aún en su estado de agonía histórica tienen la fuerza interna y el apoyo externo para intentar boicotear o impedir el cambio imparable del desarrollo de la humanidad; en México lo vivimos en las diferentes revoluciones, tuvimos intervenciones militares de potencias extranjeras y perdimos la mitad de nuestro territorio nacional; ya en nuestra última gran revolución, la de 1910, tuvimos el desembarco de tropas estadounidenses en Veracruz y el asesinato del Presidente Madero orquestado desde la Embajada norteamericana.

Cuba tuvo la invasión norteamericana en 1961, en Playa Girón, que buscaba eliminar los cambios revolucionarios que garantizaban tierra a los campesinos y nacionalización de las grandes industrias estadounidenses, lo mismo pasó en Granada, El Salvador, Honduras, Nicaragua y todos los países del continente, de manera directa o indirecta las grandes potencias, especialmente Estados Unidos de Norteamérica, han intervenido para intentar parar los cambios que los pueblos deciden en su política y economía nacional.

Por lo tanto, lo que pasa en Venezuela no es de extrañarnos, es el resultado lógico del miedo de los gobiernos conservadores y las potencias extranjeras para evitar que los cambios revolucionarios que el pueblo venezolano ha emprendido tengan la influencia de traspasar fronteras y ser vistos por los pueblos que luchan, como una opción viable dentro de sus diferentes países, no olvidemos que cuando Estados Unidos quedó cómo única potencia mundial, en nuestro continente, la Revolución Bolivariana encabezado por el Comandante Hugo Chávez fue el único que comenzó a desterrar todas las políticas neoliberales de privatización y saqueos de nuestros países. Indudablemente esa revolución era y es un mal ejemplo, desde la perspectiva de los dominadores, para los pueblos vecinos de nuestro continente.

Tras el triunfo electoral de Chávez, varios países caminaron por el camino de la izquierda limitando y combatiendo las políticas económicas impuestas desde Washington, así fue el caso Bolivia, Ecuador, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, una década en la que el sur de nuestro continente se vio impregnado de políticas sociales que buscaban erradicar la miseria y construir verdadera independencia, un periodo que tuvo su ocaso por la contraofensiva norteamericana que teniendo el control de los medios de comunicación e instituciones judiciales dentro de esos países logró reestablecer gobiernos afines a sus intereses coloniales.

México, nuestro México que comienza a retomar las riendas de su destino, tiene que tener claridad en esta lucha histórica de revolución y reacción por los que ha transitado la humanidad, con los cambios profundos a los que aspira la Cuarta Transformación necesariamente tendrá la dura oposición de quienes hasta hace unos meses detentaban el poder gubernamental, oposición férrea de quienes verán sus intereses afectados por políticas que buscan el mayor beneficio para el pueblo y el alejamiento de la relación de dominación por parte de nuestro vecino del norte.

Lo que pasa en Venezuela no es, ni debería sernos ajeno, el peligro de la intromisión internacional en asuntos que sólo competen al pueblo venezolano, no sólo es una afrenta al país bolivariano, sino que es un mensaje amenazador a todos aquellos países que luchan por la construcción de una verdadera independencia, es un mensaje amenazador a los pueblos del mundo, a nuestro pueblo mexicano que decidió en las pasadas elecciones tomar las riendas de su propio destino.

Los mexicanos debemos de tenerlo claro, ¡defender a Venezuela es defender a México!

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

lunes, 2 de abril de 2018

Socialismo, lo mejor que nos ha pasado

Revista Libre Pensamiento

Las personas humanistas, socialistas, comunistas y de auténtica fe religiosa, sustentan la convicción de que, pese al lodazal y al miasma (por no decir mierdal), aventado incontables veces contra el socialismo, sus huellas y su gloria son profundas, no porque haya sido la pretendida perfección en sí, sino por ser el más grande ideal por el cual vale la pena dedicar la vida entera, muy a pesar de los anarquistas que, en el mejor de los casos, buscan la pureza, algo que jamás encontrarán por ser inexistente.

La URSS no fue ningún Paraíso Terrenal, pero sus logros fueron extraordinarios, por más que la mentalidad poco cultivada entre las personas de profunda sensibilidad social desconozca este hecho histórico. Los mayores alcances sociales que la humanidad ha conocido se impulsaron y multiplicaron a partir de su ejemplo. Hablamos de lo social en su sentido más amplio, incluyendo lo económico, lo científico, lo tecnológico, lo político, lo ideológico, lo cultural, la salud, la distracción sana, la educación (no como hecho institucional o formal, sino como expresión real de fraternidad y hermandad entre los seres humanos) y de todo cuanto forma parte del quehacer humano.

De sus grandes avances mencionamos:

1) Haber sido el primer estado de la Historia en acabar con el hambre gracias a la colectivización de la tierra; 2) haber soportado el mayor peso de la Segunda Guerra mundial al derrotar al ejército nazi (70% del mismo en el frente oriental), sufriendo, no por casualidad, la muerte de, al menos, 24 millones de sus habitantes; 3) haber liberado la campaña mundial para erradicar la viruela en el orbe; 4) su inigualable seguridad social, con una jornada laboral de 7 horas, 6 para especialistas; un sistema de pensiones para ancianos e inválidos; una jubilación a los 60 años para los hombres, a los 55 para las mujeres, en trabajos duros (minería, industria pesada) a los 50, etc. 5) haber establecido el primer sistema sanitario gratuito y universal.

6) Haber establecido el primer sistema de instrucción por completo público y gratuito, alcanzando las mayores tasas de alfabetización de la historia en las 15 repúblicas que la conformaron; 7) haber alcanzado el mayor crecimiento económico de la Historia, pasando de ser una nación retrasada y feudal, a convertirse en una superpotencia económica, gracias a lo cual mejoró notablemente la vida de sus ciudadanos; 8) su carrera espacial le hizo posible ponerse a la par, en el plano tecnológico, de EEUU y superarlo en tan sólo 40 años; haber sido el primer país en enviar un satélite al espacio (Sputnik), el primero en colocar al primer ser vivo en el espacio (la perra Laika), al primer hombre (Yuri Gagarin) y a la primera mujer (Valentina Tereshkova); 9) en términos de cultura popular, fue el país donde ésta alcanzó sus máximos niveles de expresión; 10) estableció que la mujer tuviera los mismos derechos que el hombre, el mismo sueldo, las mismas posibilidades laborales, las mismas oportunidades para alcanzar cargos públicos, etc. etc.

Sin calcarlo, Cuba mantuvo y mantiene en alto los senderos de Octubre

Sin desconocer sus yerros, Cuba ha seguido el camino de Octubre sin vacilaciones de ningún tipo. Y ¡vaya que ella ha dado muestras fehacientes de grandeza! Y lo es en cualquier dimensión que se le aprecie, sin exageraciones, ello pese a no poseer abundancia de riquezas materiales que sí poseen algunas naciones, sin que eso se traduzca, ni por cerca, en beneficios para sus habitantes. Tampoco ocurre así en las metrópolis occidentales, donde las poblaciones respectivas están perdiendo los beneficios que, gracias ante todo al descarado y criminal saqueo colonial y neocolonial, amasaron y siguen amasando las élites malignas.

Y Fidel fue y es el gran maestro y guía espiritual de su pueblo y el de muchos otros. Llamó a cada quien a potenciarse al máximo para aportar al desarrollo social lo que esté a su alcance y responda a su expresa voluntad.

No debe sorprendernos que lo alcanzado en los diversos campos del quehacer humano, cuando ha llegado a multitudes, sea motivo de ataques perennes por parte de los enemigos de la Humanidad, seres de carne de carne y hueso, pero con una mentalidad y un comportamiento que son una suerte de reino de otro mundo.
Creemos pertinente traer a colación este llamado de Tamara Sol Farías Vergara:

Es urgente “levantar una política por la autodefensa de la humanidad y contra el descontrol del capital que nos conduce al suicidio. Esta línea (…) contiene en potencia una propuesta estratégica y programática, pues la defensa de la vida sólo puede hacerse concibiendo otro modo de vida, un modo que posibilite la soberanía sobre las necesidades colectivas. Hoy “nuestras necesidades” son aquellas que el capital impone – alimentación basura, salud basura, educación basura, etc.-, para satisfacer su irrefrenable necesidad de acumular.” Rafael Agacino. El Capital de Marx y las luchas actuales en América Latina. https://www.rebelion.org/noticia.php?id=238859

¿Por qué Vladimir Putin?


Rodolfo Bueno
Granma


La respuesta es simple: porque Rusia y China son la alternativa al mundo unipolar creado por Estados Unidos a partir de la caída de la Unión Soviética. ¿Podría cualquier país, Francia por ejemplo, negarse a seguir los pasos que le dicta EE. UU.? No, ni aunque quisiera, pero sí podría si la hegemonía de EE. UU. se rompiera.

Todo país que pretenda ser soberano debe enfrentarse al poderío de EE. UU., sabiendo que le quebrarán las alas antes de emprender el vuelo. Hasta ahora, solo pocos países del mundo lo han logrado, algunos son admirables, como Cuba y Vietnam. Rusia lo hizo porque fue la única salida que tuvo para sobrevivir, de no haberlo hecho, no existiría.

En el fondo, la perestroika consistió en entregar la soberanía de la Unión Soviética por la promesa de gozar del bienestar que disfrutan algunos países de Occidente, engañabobos que nunca se cumplió. Por escuchar cantos de sirena, la URSS se desintegró, aparecieron 15 nuevas repúblicas, que iban a ser pulverizadas más aún. Rusia, la más grande y poderosa de ellas, quedó en capilla. Desmembrarla, tal como habían hecho con el Campo Socialista, Yugoslavia y la Unión Soviética, fue el objetivo primordial del sistema unipolar recientemente creado.

La desintegración de la URSS fue acompañada de la destrucción de sus fuerzas armadas, de su sistema de seguridad social, del exterminio de su industria y de la disminución del nivel de vida del que habían gozado.

La sociedad rusa se volvió paupérrima, en particular, la mortalidad de Rusia creció tanto que en menos de diez años su población disminuyó en más de diez millones de habitantes. Y no solo eso, sino que, de un día para otro, más de 30 millones de rusos se volvieron extranjeros en países de la ex URSS, donde habían nacido o, por lo menos, vivido casi toda su vida, extranjeros que ni siquiera podían expresarse en su propia lengua y que, en adelante, fueron tratados como parias sin derechos, sin que ningún organismo internacional, de esos que abundan y reclaman donde menos se espera, velaran por sus vidas, ahora amenazadas. Putin y su equipo evitaron que Rusia desapareciera en la vorágine creada y ahora emerge como Estado independiente.

El meollo del éxito de Putin consiste en haber logrado el desarrollo sostenido de Rusia, tanto en lo político como en lo económico y social; en ser el portaestandarte de la ideología rusa, que restaura los más altos valores nacionales, morales, religiosos, culturales, artísticos y filosóficos, que desde siempre constituyeron la civilización rusa; y en haber fortificado a las fuerzas armadas de ese país para defender la soberanía, las riquezas, la libertad y la independencia de Rusia.

Es esto lo que sobresale del mensaje anual del presidente Putin ante la Asamblea Federal de Rusia, en el que, además de los logros alcanzados en el campo social, hizo referencia a los innovadores modelos de armas desarrollados por su país en respuesta al abandono unilateral del Tratado sobre Misiles Antibalísticos (ABM), cuando Estados Unidos instaló alrededor de Rusia un sistema antimisiles que vulnera la paridad nuclear estratégica alcanzada; a la nueva doctrina nuclear de EE. UU., que le faculta a emplear armas nucleares cuando quiera y contra el que quiera; y la instalación de cerca de 400 bases militares a su alrededor. Solo entonces, Rusia desarrolló nuevos modelos de armas estratégicas.

Resulta que Rusia, heredera de la URSS, sí tenía cultura, ciencia y tecnología, que no eran inferiores a las de EE. UU. sino, posiblemente, superiores.

Ese increíble salto tecnológico..., no lo esperaba nadie en el mundo.

Pese a que Putin recalcó que el poderío militar de Rusia no amenaza a nadie, que existe únicamente para garantizar el resguardo de su soberanía, antes amenazada, y que solo será empleado en el caso de que su país o cualquiera de sus aliados fueran agredidos, es de esperar que la reacción de los bloques agresores, como la OTAN, comiencen una campaña de calumnias contra Moscú.

Ahora que Rusia es tan poderosa..., Putin expresó la esperanza de ser escuchado. Amanecerá y veremos.



Fuente original: http://www.granma.cu/mundo/2018-03-18/por-que-vladimir-putin-18-03-2018-19-03-02

La vía venezolana al socialismo... ejemplo para todos

Elías Jaua Milano
Horizonte en Disputa


En los últimos artículos de este mes de marzo hemos venido analizando los últimos mandatos de nuestro Comandante Chávez para mantener el rumbo victorioso de la Revolución Bolivariana, aquel 8 de diciembre de 2012. Uno de ellos la vía venezolana al Socialismo.

¿Que entendía el Comandante “por la vía venezolana al Socialismo”?. Esa respuesta podemos encontrarla en un alocución anterior, el 20 de octubre de 2012 durante un reunión del Consejo de Ministros, que se conoce como Golpe de Timón. Allí Chávez, sin lugar a interpretaciones nos deja los puntos que él considera claves para caracterizar “un modelo: el socialismo venezolano, bolivariano, del Siglo XXI”:

“El socialismo libera; el socialismo es democracia y la democracia es socialismo en lo político, en lo social y en lo económico”.
“La transformación de la base económica del país para hacerla esencial y sustancialmente democrática, porque la base económica de un país capitalista no es democrática. El problema es económico, no se puede separar lo social de lo económico”.
“Tenemos que asociarnos con los productores, pero tenemos que injertar la propiedad social, el espíritu socialista, a lo largo de toda la cadena”.
“Para la construcción del socialismo, de nuestro modelo, Nosotros debemos territorializar los modelos…. de creación de lo nuevo, como una red, que vaya como una gigantesca telaraña cubriendo el territorio de lo nuevo”.
“El cambio cultural. Todo esto tiene que ir impactando en ese nivel cultural que es vital para el proceso revolucionario”.
En estas citas aparece clara las tesis socialistas de Hugo Chávez, acerca de nuestro modelo socialista, el venezolano. Sin duda que no se trata de un modelo que hace cosas buenas para los pobres, se trata de, como él lo expresa, “ir dejando atrás de manera progresiva y firme el modelo de explotación capitalista”. El Comandante hace en esa afirmación un claro deslinde con la socialdemocracia, ideología que plantea la intervención del Estado para garantizar un mínimo de derechos sociales a la población, en el marco del modelo capitalista.

Sin duda que la vía venezolana al socialismo, estará siempre en una construcción dialéctica y permanente, pero Chávez la abonó con elementos teóricos que deben servirnos como brújula, para no perder el rumbo en la construcción de un modelo político, social y económico realmente nuevo.

¿Cómo hacerlo? Nuestro Comandante nos deja la respuesta, en aquella alocución de octubre de 2012, construyendo “… una nueva hegemonía democrática, eso nos obliga a nosotros no a imponer, sino a convencer”. Sigamos el camino de Chávez.



Fuente: https://eliasjauavzla.wordpress.com/2018/03/17/la-via-venezolana-al-socialismo/