sábado, 20 de enero de 2018

Trump solitario con su política agresiva hacia Cuba


Patricio Montesinos
Rebelión


Mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, optó por retomar la conducta agresiva hacia Cuba de la mayoría de sus predecesores, la Unión Europea (UE) y congresistas de Washington, incluso republicanos, continúan apostando por normalizar y elevar las relaciones con la mayor de las Antillas.
En su tercera y recién concluida visita oficial a La Habana, Federica Mogherini, Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, y vicepresidenta de la Comisión Europea, insistió en que el llamado Viejo Continente ha llevado sus vínculos con Cuba a un nuevo nivel.

La diplomática de nacionalidad italiana recordó que el Grupo de los 28 países comunitarios puso fin a la denominada “Posición Común” que se le aplicó injustamente a la nación caribeña desde 1996, tras lograrse el pasado año el Acuerdo de Dialogo Político y Cooperación que rige actualmente los nexos entre las partes.

Destacó además que la “UE es ya el primer socio comercial, el primer inversor y el primer socio de cooperación para el desarrollo de Cuba”.

De otro lado, Mogherini reiteró la postura de Europa de que Estados Unidos debe levantar el bloqueo que le ha impuesto a la mayor de las Antillas durante más de 55 años, al que calificó de obsoleto e ilegal.

Definitivamente la organización regional el Viejo Continente ha asumido una posición independiente de Washington con respecto a Cuba, y esperemos siga haciendo así, además de que lo haga de la misma manera con Latinoamérica y el Caribe, y otras regiones del mundo, concordaron analistas en la Patria Grande.

Los expertos coinciden en que esa conducta de la UE es otra prueba del cada vez mayor aislamiento internacional de Trump, quien mal asesorado por un pequeño grupo de mafiosos y terroristas anticubanos en la Florida decidió volver a los tiempos de confrontación y recrudecimiento de la guerra económica, financiera y comercial con el decano archipiélago caribeño.

Con el retorno a la política agresiva hacia Cuba, el ahora inquilino de la Casa Blanca se ha quedado prácticamente solo, incluso en territorio norteamericano, donde un creciente grupo bipartidista de miembros del Congreso lideran varias propuestas legislativas para impulsar un acercamiento y mejores vínculos entre los dos países vecinos.

Precisamente, el Ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, recibió este viernes 5 de enero en La Habana al senador republicano por el estado de Arizona, Jeff Flake, quien ha sido el principal promotor de un proyecto de ley que propone la eliminación de las restricciones a los viajes de los estadounidenses a la Isla, el cual cuenta en la actualidad con el apoyo de otros 54 senadores, o sea, más de la mitad de los miembros de ese órgano legislativo.

A juzgar por estos últimos acontecimientos relacionados con la nación caribeña, entre tantos calificativos y sobrenombres que se le han dado al multimillonario mandatario de Estados Unidos habrá que sumarle otro entonces: “Trump el solitario”.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Nanotecnología en Cuba para “soberanía tecnológica

El gobierno cubano comenzará en 2018 a desarrollar el Programa Nacional de Nanociencia y Nanotecnologías para modernizar su industria, sobre todo la farmacéutica y la biotecnológica, en busca de “plena soberanía tecnológica”.

El proyecto cuenta con once líneas de investigación y será gestionado por la Agencia de Energía Nuclear y Tecnologías Avanzadas del ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) de la isla.

Su aplicación comenzará “de manera gradual” durante 2018, dentro del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social del país caribeño hasta el 2030, especifica el diario estatal Granma.

“Ningún sector de la economía cubana podrá sustraerse del impacto de ambas disciplinas debido a su naturaleza horizontal y abarcadora, y las enormes potencialidades (…) para modernizar la industria y los servicios en las próximas décadas”, dijo el coordinador del grupo líder del proyecto, Luis Felipe Desdín.

Desdín reconoció que se trata de una “práctica científica de primer mundo en extremo cara”, por el elevado costo del equipamiento requerido, pero aseguró que si el país no invierte en ella, corre el riesgo de “quedar atrás en la aspiración de contar con productos nacionales de alto valor agregado”.

Insistió en que este programa no parte de cero y recordó las investigaciones que realizan las instituciones científicas cubanas desde hace más de 20 años, para asimilar y desarrollar la nanotecnología en la isla.

Dentro del Programa Nacional los científicos cubanos diseñarán métodos de simulación matemática de las propiedades y el comportamiento de nanoestructuras y generarán nanosensores para la detección de biomoléculas de aplicaciones médicas, la detección de contaminantes y el control de la calidad del agua.

También tratarán de crear nanoestructuras que puedan servir como principios activos y agentes terapéuticos en el tratamiento de enfermedades como el cáncer, el alzheimer, el parkinson y otros males relacionados con el envejecimiento.

El programa gubernamental busca impulsar la creación de nanomateriales capaces de propiciar el almacenamiento eficiente de energía eléctrica e hidrógeno, y de nanoestructuras para el diseño de celdas fotovoltaicas.

El Programa Nacional de Nanociencia y Nanotecnologías es el número 32 del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente del país caribeño.

Fuente: http://oncubamagazine.com/noticia/nanotecnologia-cuba-soberania-tecnologica/

martes, 20 de junio de 2017

Crean biopesticidas contra plagas que dañan cultivos de papa y maíz

por ANTIMIO CRUZ


Científicos de la Universidad Autónoma de Campeche (UACAM) desarrollaron nuevas sustancias de origen biológico que controlan y eliminan plagas, como la langosta voladora y el psílido de la papa y el jitomate que, donde llegan, destruyen hasta el 100 por ciento de los cultivos de maíz, jitomate, papa, aguacate y chile. En 2016 el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Alimentaria (Senasica) calculó que, cuando no son controladas, estas plagas provocan pérdidas de hasta 50 mil millones de pesos anuales.

El doctor Carlos Alejandro Granados Echegoyen, quien desde 2010 ha reportado hallazgos de sustancias activas contra organismos como las langostas voladoras (Schistocerca piceifrons) y los insectos (Bactericera cockereli), informó a Crónica que el trabajo de la UACAM también busca eliminar las larvas de mosquitos transmisores de zika, dengue y chikungunya. Los biopesticidas que usan son extraídos de hongos y plantas.

Las investigaciones de la Universidad Autónoma de Campeche cuentan con el respaldo del programa Cátedras-Conacyt, que desde 2013 ha hecho posible la incorporación de mil 076 investigadores menores de 43 años a 132 universidades e instituciones de educación superior del país. Este programa reactivó la contratación de científicos, que había sido inhibida por limitantes presupuestales.

En el Centro de Estudios en Desarrollo Sustentable y Aprovechamiento de la Vida Silvestre (CEDESU) y en el Departamento de Microbiología Ambiental y Biotecnología (DEMAB), de la UACAM, se extraen sustancias secundarias producidas por insectos y por hongos de suelos y piedras para encontrar principios bioactivos que inhiban el crecimiento y reproducción de plagas.

FRENAR LA REPRODUCCIÓN. El doctor Granados Echegoyen detalló a Crónica que la langosta Schistocerca piceifrons se encuentra distribuida en el sureste del país. En Campeche los municipios afectados son Candelaria, Calakmul, Escárcega, Tenabo, Palizada, Hopelchen, Champoton, Campeche y Calkini.

“Para establecer los planes de control es importante considerar la fase gregaria (grupos) o solitaria de estos individuos porque un solo insecto puede desplazarse hasta 30 kilómetros en un solo día, consumiendo a su paso en 100 por ciento de cultivos como maíz, aguacate, mango, arroz, sandía, tomate, chile, entre otros”, indicó el autor del estudio “Diagnóstico de los principales insectos plaga en cultivos de importancia comercial en Campeche”.

Sobre los daños que provoca el psílido de la papa y del tomate, expuso que esa plaga transmite bacterias a los cultivos de solanáceas y que ocasiona hasta 90% de pérdidas haciendo que las plantas de tomate se vuelvan raquíticas y no tengan la capacidad de absorción de nutrientes; para el caso de las papas, producen manchas en los tubérculos haciéndolos no comerciales cuando se ofertan como frituras.

Acerca de los hallazgos referentes al control de plagas que dañan la salud de las personas, narró que se probaron sustancias bioactivas, como los extractos de higuerilla y otras plantas, para interrumpir la rápida proliferación de los mosquitos que transmiten dengue, zika y chikungunya. En el caso de las dos últimas enfermedades, generaron 700 infecciones en un solo ciclo, a pesar de que antes no se presentaban.

“La búsqueda de principios bioactivos para el control de plagas de importancia agrícola y epidemiológica es un trabajo que se realiza de forma multidisciplinaria, involucrando el campo de la agronomía, entomología, química, entre otras, pero la función es la misma: buscar sustancias que sean ecocompatibles y amigables con el ambiente para procurar en la medida de los posible menor contaminación ambiental e intoxicación de usuarios, así como evitar la resistencia de las plagas a este tipo de productos y a la eliminación de insectos benéficos que se encuentran en el ambiente. Se trata de darle un valor a la biodiversidad local e impulsar el uso de sustancias naturales”, indicó el científico de la UACAM.

"Con la era Trump llega el neoliberalismo recargado"

Entrevista al historiador y economista brasileño Marco Aurélio Garcia

Blanche Petrich
La Jornada

En el siglo XXI los ciclos históricos son miniciclos



El economista brasileño desentraña el sentido del capitalismo extremo estrenado en enero pasado en Washington. Es “mucho más radical de lo que conocemos”: ejerce violencia económica contra las mayorías, malbarata la fuerza de trabajo... Pero tiene el tiempo contado, en su país.

En América Latina se expande, en paralelo a la era Trump, un modelo político capitalista extremo, más radical que los regímenes neoliberales que experimentó la región en los años noventa, con jefes de Estado como Carlos Salinas de Gortari, Carlos Saúl Menem, Carlos Andrés Pérez y Fernando Collor de Melo. Marco Aurélio Garcia, historiador y economista brasileño, asesor de los presidentes Luis Ignacio Lula da Silva y Dilma Rousseff, lo llama neoliberalismo.2 o neoliberalismo recargado.

Es –explica– algo mucho más radical de lo que ya conocemos; un modelo que ejerce violencia económica contra las mayorías: reduce al mínimo el rol del Estado, abarata al máximo la fuerza del trabajo, reduce o anula programas sociales en todos los planos –educación, vivienda, salud, pensiones, economía popular o campesina–, desmantela las industrias estratégicas paraestatales.

Es un modelo tan drástico que ningún gobierno puede aplicarlo en un marco de pleno ejercicio democrático, asegura el político y diplomático, que fue fundador del Partido de los Trabajadores en los años 70, en entrevista con La Jornada. Por eso es que Michel Temer, el mandatario que se apoderó de la presidencia después de un golpe parlamentario, puede aplicarlo hoy a rajatabla.

Garcia relata una anécdota que ilustra con crudeza la situación: poco después de que Temer asumiera el mando y empezara a imponer las medidas que dieron un viraje de 180 grados a la política económica del país, en agosto del año pasado, un integrante del llamado Consejo Económico Social, instancia del gobierno brasileño creada por la administración de Lula para monitorear el rendimiento de las políticas públicas, dijo al nuevo presidente: Ya que usted es tan impopular en este momento, aproveche para imponer todas las medidas antipopulares ­posibles.

Pero este ciclo de neoliberalismo recargado no será largo, prevé el ideólogo petista. Por lo menos en Brasil, para el sector financiero-empresarial que sostiene a Temer e impulsa sus contrarreformas hay un plazo corto y una fecha de caducidad, las próximas elecciones en 2018.

Lulismo, la política plebeya

Garcia, a quien algunos llaman el Maquiavelo de Brasil, no cree ciegamente en las encuestas en estos tiempos. A pesar de ello, sí ve un indicio fuerte en la posibilidad de un retorno de Lula y del lulismo, como un fenómeno de política plebeya, al Palacio de Planalto, en Brasilia.

“Más allá de esta campaña sórdida que él está sufriendo, en la que no hay ningún indicio real de corrupción, se mantiene en la memoria de la sociedad brasileña una imagen muy fuerte de un dirigente político con una problemática y un estilo que coinciden mucho con sus aspiraciones.

Se puede decir que fue insuficiente lo que se hizo en ese periodo y es cierto. Pero sin duda fue lo suficientemente importante para quedar grabado en la memoria del pueblo. Y la historia se hace también por la memoria.

Marco Aurélio Garcia es el hombre que habla al oído a Lula da Silva desde que ambos eran jóvenes. A sus 76 años es un personaje de la vida política brasileña que habla de la historia no sólo como el historiador, sino como protagonista. Estuvo, y sigue estando, en las grandes sacudidas de su país en más de medio siglo.

Esta última convulsión –reconoce– fue un golpe tremendo. Sobre todo porque este gobierno está imponiendo un plan que fue derrotado en las elecciones, rechazado por el pueblo. Es un proyecto que ha deteriorado la economía y que desdibuja completamente el rol que el Estado brasileño ha jugado en la historia contemporánea.

Y no sólo dentro, sino también en su proyección hacia el exterior. En los años de Lula se creó el bloque de potencias en ascenso, el BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). Tuvimos una política exterior fuerte, porque hubo una situación interna que nos lo permitió. Esa ya no existe, precisa.

Cuando Lula, el sindicalista, ganó la presidencia nombró al académico jefe de asesores en política exterior. En ese cargo permaneció desde 2003 hasta el día en que la Cámara de Diputados echó a la presidenta Rousseff del gobierno.

Neoliberalismo.2

Este modelo del neoliberalismo.2 –sostiene– va mucho más allá al neoliberalismo que aplicó el presidente Fernando Collor de Melo (1990-1992). Fue la época de los mandatarios neoliberales a ultranza, Carlos Salinas de Gortari, en México, o Carlos Menem, en Argentina. Se decía que América Latina estaba viviendo un nuevo periodo de desarrollo.

Eso ocurre a fines de los años 80. Lula pierde su primera campaña electoral casi al mismo tiempo del fraude contra Cuauh­témoc Cárdenas, en 1988. Es también el momento en que Carlos Andrés Pérez de Venezuela intenta llegar a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que provoca el Caracazo, en febrero de 1989. Venezuela se hunde en una profunda crisis política y económica de 10 años.

Ese modelo neoliberal, en lugar de gran desarrollo prometido, generó las llamadas décadas perdidas, de estancamiento y multiplicación de la pobreza. Lo que se tradujo en una gran bronca social. Es por eso que empiezan a ganar las elecciones los proyectos progresistas. Primero fue Hugo Chávez en Venezuela, electo presidente en 1998. Luego Lula gana en su tercer intento en 2002. Sigue la ruptura en Argentina con el fracaso de lo que Garcia llama la loca aventura de la convertibilidad, de Fernando de la Rúa, y la consecuente elección de Néstor Kirchner.

Ahora algunos de estos gobiernos progresistas pasan por diversos impasses. En el caso de Brasil, la destitución de Rousseff.

Pero –apuesta– la contrarreforma profunda no tendrá un ciclo histórico largo. Tienen hasta agosto de 2018.

Aparente metamorfosis

–¿Quiere decir que el actual gobierno ya no va a pagar ningún costo político por ello?

–No. Sí van a pagar un costo político: en las urnas. Mire, en las últimas décadas tuvimos una aceleración de las transformaciones sociales muy rápida. A partir del siglo XXI los ciclos históricos son miniciclos. Hay un cambio histórico después del desplome de las Torres Gemelas en 2001; en 2008 con la crisis económica hubo otro cambio histórico. En América Latina vivimos en algunos países un ciclo de gobiernos progresistas por lo menos durante 15 años y que ahora parecen estar pasando por una metamorfosis.

Una de las características que estamos viendo hoy en el mundo es la imprevisibilidad, lo que dificulta mucho nuestros mecanismos de análisis y de acción política. Hoy en el caso del ciclo de Temer en Brasil el plazo es hasta el año próximo. Nadie con un mínimo de seriedad puede predecir lo que va pasar el año próximo.

–¿Cree usted que Lula esté llamado a jugar un rol en un próximo ciclo de Brasil y frenar este salto hacia un modelo neoliberal radical?

–Ahora puedo ver a Lula más a menudo que antes. Hace poco hablábamos de esto, justamente. Me decía que él lamentaba muchísimo que no se hubiera producido una renovación mayor de cuadros políticos en el país. En el fondo, yo creo que él lamenta estar en esta posición tan ventajosa para ganar las elecciones del año próximo.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/06/18/politica/014e1pol

Las milicias chiíes se preparan para la “revolución” educativa en Iraq

Hassan al Shanoun
Al Monitor



Las universidades iraquíes han sido escenario reciente de maniobras militares y políticas por parte de las Unidades de Movilización Popular (UMP). En respuesta, el ministro de Educación Superior e Investigación Científica, Abdul Razzaq al-Issa, anunció el 14 de abril que “estamos decididos a eliminar a las autoridades universitarias que no mantengan la independencia sin la cual la identidad de la institución académica iraquí se ve amenazada. Las universidades no formarán parte de cálculos políticos”.
El sheij Qais al Jazali, dirigente de [el grupo shií] Asaib Ahl al Haq (la Liga de los Justos), hizo una declaración el 18 de marzo en la que reclamaba el establecimiento de la Universidad de las Unidades de Movilización Popular y advertía contra cualquier complot que pretenda distanciar a las UMP de lo que suceda en el Iraq. Sus declaraciones suscitaron gran controversia en el país. Hay quienes ven en ellas un intento de ideologizar las políticas del campus, como ocurrió en Irán, y quienes consideran que lo que se pretende es defender las ambiciones de las UMP en Iraq.

La oficina de Jazali declaró en comunicado que su discurso fue “la primera lección magistral” emitida para los estudiantes universitarios de las UMP en paralelo a las victorias alcanzadas por las UMP en el oeste de Mosul y a las operaciones para liberar la ciudad de Tal Afar.

“Los estudiantes de Iraq tienen que organizar sus filas para que puedan derrocar a cualquier gobierno o régimen corrupto. Dos son la cosas que necesitamos hoy en día para triunfar en el ámbito universitario iraquí: primero, organizar las filas, reorganizar nuestra situación y manejarla del mismo modo con que actuamos militarmente en los campos de batalla de las UMP. Segundo, tenemos que acordar una visión, los objetivos y los medios para unificar los esfuerzos y las energías de los estudiantes”, señala el comunicado.

Jazali sostiene en su discurso que “de este modo habrá una Universidad de las UMP fuerte y eficaz, a través de la cual podremos dirigirnos a nuestros enemigos y decirles: 'Si ahora nos teméis, debéis saber que las UMP están presentes en cada universidad, en cada facultad, en cada departamento”. Y continuaba: “Es vuestra responsabilidad hoy empezar a organizar rangos y alcanzar una visión unificada, así como un estudio bien pensado y pormenorizado que complete el anuncio de las UMP en todas las universidades y departamentos iraquíes para que las UMP puedan ejercer su papel. Para lograr una visión unificada debemos redactar un proyecto y una visión estructurada”.

La Universidad de Tikrit en la gobernación de Salahuddin fue la primera que enarboló la bandera de las UMP el 4 de noviembre de 2016; en ella se leía: “La Universidad de las UMP es la columna vertebral de nuestras fuerzas de seguridad y de nuestra movilización popular”.

Algunos partidos políticos consideran que este llamamiento pretende reproducir la experiencia de la revolución cultural iraní en las universidades de Irán tras el colapso del gobierno del sha en 1979. Los temores se han producido a la par que el llamamiento de Birwan Musleh, miembro de la Comisión de Educación Superior del Parlamento iraquí, para alejar de los campus universitarios toda actividad política.

Según declaraba Musleh a Al Monitor, “[...] Estamos tratando de distanciar los campus universitarios de cualquier actividad política y de poner en marcha programas de concienciación que rechacen toda interferencia partidista en el medio académico”. Musleh entiende que estas interferencias “socavan el nivel educativo de Iraq”. La Comisión también ha discutido este asunto con las partes interesadas en el Ministerio de Educación Superior, y señala que “la penetración de las UMP en los campus universitarios ha creado un ambiente sectario y partidista `No permitiremos la reproducción de la cultura iraní en nuestras universidades a través de las UMP. No es el papel ni la responsabilidad de las UMP interferir en la labor de las instituciones académicas”.

Fuentes historiadoras indican que la llamada revolución cultural iraní, lanzada en las universidades, eliminó todo resquicio de fuente o influencia occidental y no islámica de las ciencias académicas y de los currículos para que pudieran ser compatibles con el nuevo sistema político. La revolución cerró por primera vez las universidades en Irán durante tres años (1980-83), prohibió muchos libros, expulsó a miles de estudiantes y profesores de las universidades, por no mencionar otras prácticas cometidas en el campus que afectaron de manera importante a sus condiciones generales educativas, sociales y económicas.

En este sentido, Jamis al Shahwani, profesor de la Universidad de Nahrain, en Bagdad, denunció en noviembre de 2016 que los servicios de la seguridad universitaria asociada con las UMP habían emitido órdenes de despido ese mes contra 13 profesores universitarios de las áreas norte y oeste, bajo el pretexto de que pertenecían al Partido Baaz, prohibido desde 2003. Señaló que cuatro de los profesores eran de la Facultad de Economía Empresarial de la Universidad de Nahráin, cuatro de la Facultad de Ciencias Políticas, dos de la Facultad de Ingeniería de la Información y tres eran miembros de la presidencia universitaria.

Haidar al Abudi, portavoz del Ministerio de Educación Superior, niega los temores sobre la interferencia política en el campus y sostiene que “su ministerio aún no ha registrado ningún tipo de práctica política en el campus”. En entrevista telefónica indicaba que “el campus universitario es el seno de la ciencia y la cultura y no cabe el trabajo político en él”. Comentando los temores de Musleh, Abudi señaló: “Las universidades consideran que los festivales de poesía ocasionales son una interferencia pero forman parte de la celebración nacional de las victorias logradas por las fuerzas militares contra el Estado Islámico. Todo el mundo respeta estas batallas”.

Karim al-Nuri, dirigente de las UMP, afirmaba ante Al-Monitor: “[...] Creemos que la seguridad no se alcanza únicamente a través de un solo partido político sino a través de la conciencia social, la tolerancia, la comprensión y la aceptación de otros componentes. Los estudiantes son el pilar de la sociedad. La revolución cultural de las UMP es muy diferente de la experiencia iraní porque Iraq es un estado civil pluralista, mientras que Irán es un Estado religioso liderado por el velayat-e faqih”.

Tras el intercambio de acusaciones, se prevé para los próximos días sucesos políticos y de seguridad y constataremos si los estudiantes iraquíes muestran sus afiliaciones políticas en el campus.



Hassan al-Shanoun, iraquí, es periodista y trabaja para varios medios de comunicación locales. Licenciado por la Facultad de Medios de Comunicación de la Universidad de Bagdad.

Fuente: http://www.al-monitor.com/pulse/originals/2017/04/university-iraq-cultural-revolution-pmu.html?utm_source=Boomtrain&utm_medium=manual&utm_campaign=20170418&bt_ee=8O7bgrrRAV/k6rAKsnaZyH0VaOyeP/Z/QZwGPsMnTyM=&bt_ts=1492532472285

EE.UU., Trump y Cuba - “La nación que se da al odio es una esclava de su propia animosidad”

Wilkie Delgado Correa
Rebelión


Los visitantes estadounidenses tienen que reconocer: “¡Pero qué linda es Cuba! ¡Qué paz se respira y qué libertad se disfruta!” Y los cubanos le envían al presidente Trump una sonada y merecida trompetilla, que esperamos llegue traducida a la Casa Blanca.

Las ideas expresadas por Donald Trump en Miami el 16 de junio de 2017, y el tono y el estilo de su discurso imperial, si se analizan con cierto sentido de racionalidad política contemporánea, provocan resultados diversos, pero que conducen indefectiblemente a la conclusión de que las medidas anunciadas contra Cuba y los argumentos falsos que las sustentan son contrarios a los intereses superiores y legítimos de los pueblos cubano y estadounidense. En realidad las restricciones de visitas de los estadounidenses a Cuba, que constituye una violación flagrante al derecho constitucional de los ciudadanos, son motivadas por el miedo a que los visitantes descubran las diferencias que existe - siempre han existido - entre las noticias y propagandas contra Cuba, su sistema político y las realizaciones sociales que disfrutan los cubanos. Y que, por lo tanto, a pesar de que Cuba les ha estado prohibida, él único país del mundo durante más de cincuenta años, los visitantes estadounidenses tienen que reconocer: “Pero qué linda es Cuba. Qué paz se respira y qué libertad se disfruta.”
Son tantas las mentiras lanzadas al viento de los medios de propaganda, fueron tantos los gestos y actos de ficción trágico-cómica asumidos por el presidente ante el gentío apátrida; fueron tan absurdas sus múltiples valoraciones, incluyendo al bloqueo que ha sido condenado por todas las naciones del mundo en la ONU; fueron tantos los personajes exaltados al “salón de la fama”, con significados y trayectorias cosidas con agujas de embustes y distorsión; que uno casi irremediablemente se pregunta: ¿cómo es posible que este señor pueda ser presidente de los Estados Unidos?

Por cierto, en esa especie de actuación con gesticulaciones propias de un personaje del teatro bufo, Trump se movía buscando la presencia del supuesto personaje histórico y representativo de la cubanidad tarifada de Miami. ¿Estaría entre la multitud el terrorista Luís Posada Carriles, y el presidente se olvidó de nombrarlo? ¿Dónde estaba Posada Carriles? ¿Por qué Trump no elogió a su combatiente terrorista, quizás el personaje de más fama de su país? ¿Decidió mantenerlo en la clandestinidad como hicieron otros presidentes en el pasado? ¿Podrán los periodistas preguntarle a Trump algún día por qué no resaltó, elogioso, al “ilustre” habitante de esa comunidad que se llama Luís Clemente Posada Carriles?

En lo colectivo vale recalcar el especial homenaje que rindió a la brigada mercenaria que invadió territorio cubano por Bahía de Cochinos, el 17 de abril de 1961, y que fue derrotada en menos de 72 horas, y que en su momento supo rendirse pronto y bien y confesar y declarar públicamente sus inculpaciones y arrepentimientos por parte de jefes y soldados. ¿Cómo no rendir homenaje, a pesar de todo, a sus fuerzas de invasión al territorio de Cuba, que aspiraban a dominar como territorio estadounidense?

Hace más de un siglo el patriota cubano Manuel Sanguily respondía la carta de un grupo de estudiantes de la Universidad de Kansas. El fragmento de su respuesta es elocuente para entender la esencia del problema cardinal, esa especie de subordinación o anexión que los gobernantes estadounidenses han pretendido mantener sobre Cuba.

“Yo espero que algún día la moral internacional deba ser tan compulsiva (a pesar que siempre es necesaria) como lo es la moral individual, y que no dependerá tanto del número de armas para conservar los tratados eficazmente, sino la magnitud de la conciencia para que sean respetados en las sociedades, a fin de que lo correcto en el ser humano sea seguir viviendo en paz”.

Y ahora somos testigos de que lo aprobado hace poco tiempo por el presidente Obama, por decisiones propias y soberanas estadounidenses, y convertidas también en tratados o acuerdos con el gobierno de Cuba, que buscan la normalización de las relaciones entre los dos países, son desconocidas, anuladas y revertidas como medidas agresivas.

Hoy y siempre los cubanos nos preguntamos cómo ha sido posible que la mayoría de los gobiernos de Estados Unidos hayan sido tan contumaces sordos al pensamiento y acciones de los fundadores de esa nación, como fueron George Washington y Abrahán Lincoln. Al primero debemos su juicio sobre la Política Internacional de los Estados Unidos, cuando expresamente recomendó: “Observad buena fe y justicia con todas las naciones... Creced en paz y armonía con todos... La nación que se da al odio... en una cierta magnitud, es una esclava de la otra, es una esclava de su propia animosidad.”

A Abrahán Lincoln, le estamos en deuda por su afirmación inapreciable, cuando declaró sobre una invasión a la isla ocurrida en la época colonial con fines anexionistas: “La mayor falta de los anexionistas estuvo en el hecho de que el verdadero pueblo de Cuba jamás les pidió ayuda alguna.”

Los cubanos, fieles a la herencia de nuestro Héroe Nacional José Martí, continúan afirmando hoy, tal como él lo hiciera en el siglo XIX que “Nosotros amamos al país de Lincoln, de la misma manera que tememos al país de Cuttings.”

Tenemos razones suficientes para diferenciar a los enemigos que están ansiosos por conquistar y someter a nuestro país, y a los vecinos buenos o amigos que hacen sus mejores esfuerzos para mantener encuentros afectuosos, unas relaciones amistosas, un intercambio solidario y un espíritu de coexistencia pacífica.

Por eso creo que en cualquier parte que llegue la presencia de un norteamericano amigo de nuestro país, dentro de las limitaciones y restricciones y condiciones que les establece un gobierno autoritario y alocado para los viajes a Cuba, es una ocasión favorable para que entre en contacto con nuestra realidad presente, la cual quizás no pueda ser entendida ni interpretada totalmente sin tener una perspectiva y el conocimiento justo de nuestra historia pasada y de las circunstancias que han influido en su desarrollo. Pero, en fin, el encuentro de norteamericanos con el pueblo cubano y su juventud proporcionará un conocimiento recíproco bueno, un acercamiento a las ideas, ideales y sentimientos que están presentes en el seno del pueblo cubano, y todo esto ayudará al entendimiento mutuo entre nuestros pueblos. Por eso el gobierno norteamericano actual teme tanto que el pueblo norteamericano conozca, por sus propios ojos, corazón y mente, la realidad cubana.,

Nosotros podemos abrir nuestra casa grande que es Cuba. Esta patria que nosotros hemos erigido libre, soberana y democrática a costa de los sacrificios y los esfuerzos heroicos de las generaciones pasadas y presentes. Lo hacemos con el orgullo de haber hecho posible lo que hemos soñado como un ideal, aunque no toda se haya podido lograr por muchas razones. Porque no todo lo que hemos hecho ha estado exento de errores, como en todas partes del mundo, o porque no se nos ha permitido hacerlo de una manera natural, es decir, sin agresiones, bloqueos, invasiones y guerras de todo tipo por parte de los Estados Unidos, la potencia más poderosa de la tierra, sin más justificación que su política de despojo.

Pero aquí se asienta nuestra obra, está nuestro pueblo en su ascenso difícil hasta alcanzar el más alto grado de dignidad y rebeldía. Su fuerza, hoy como ayer, surge de sí mismo, de su ideal de libertad, de justicia, de su espíritu de sacrificio y rebeldía, de su amor invencible por la patria, y de su defensa infatigable de su “derecho de ser y vivir en paz.”

Cuba ha vivido una larga historia de agresiones y ofensas a sus ansias y condición de nación soberana, libre e independiente por parte de los Estados Unidos.

Por esas razones y por su espíritu de rebeldía, los cubanos pueden declarar muy bien, con la pasión de Simón Bolívar, que frente al pertinaz empeño de los gobernantes de Estados Unidos de sostener lo que no es defendible sino atacando nuestros derechos, Cuba afirma que no permitirá que se ultraje y desprecie al gobierno y los derechos de los cubanos. Defendiendo la dignidad e independencia de Cuba han vivido y luchado millones de cubanos, han muerto millares y millares de ellos, y las nuevas generaciones están dispuestas y ansían merecer igual suerte. Lo mismo es para Cuba combatir contra Estados Unidos por sus derechos e independencia, que contra el mundo entero, si todo el mundo la ofendiera y la agrediera.

En el mundo del mañana debe esperarse que prevalezcan los mejores sentimientos, ansias y acciones de la humanidad. En ese mundo del mañana, bajo el imperio de la paz y la amistad, liberado del miedo y la miseria, esperamos que Cuba pueda realizar plenamente los sueños que hoy atesora. Mientras esa hora llega, Cuba debe seguir oteando el horizonte, seguir armada de su verdad, seguir alzando su dignidad y rebeldía y continuar forjando su victoria.

Mientras tanto, los cubanos le envían al presidente Trump una sonada y merecida trompetilla, que esperamos llegue traducida a la Casa Blanca.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

El caprichoso Trump

Juan Manuel Karg
Rebelión


El nuevo cambio de relaciones entre EEUU y Cuba obedece a la extrema presión de la derecha republicana de La Florida, distrito que precisamente le dio la ventaja en el colegio electoral al actual presidente norteamericano. Es, por tanto, una devolución de favores que además busca otro objetivo de fondo: llevar la discusión pública fronteras afuera del país, luego de meses sin poder mostrar resultados concretos en la enmarañada política doméstica. Que curioso: quien ahora pide “elecciones libres” en Cuba es quien ha perdido en el voto popular por más de 3 millones de votos de diferencia respecto a Hillary Clinton.
Recapitulemos: en 2013 falleció Hugo Chávez. Apenas dos años después Barack Obama declaró a Venezuela “amenaza inusual y extraordinaria” a la seguridad de los EEUU, a través de un decreto ejecutivo que fue repudiado por la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). Pero, pragmático, Obama avanzó asimismo en una distensión de la relación con Cuba, en una negociación de la que también participó el Papa Francisco. Incluso viajó a La Habana y se sacó una foto en la mismísima Plaza de la Revolución, con la imagen del Che Guevara de fondo. "En estos 50 años (de bloqueo) se ha demostrado que el aislamiento no funciona" fue su reflexión, en aquel entonces, sobre el tema.

El resto es conocido. Fidel Castro partió a sus 90 años, a fines del año pasado, siendo despedido por millones de cubanos en las calles de su país. Y ahora, apenas seis meses después, el propio Donald Trump revierte buena parte de las medidas de distensión respecto a Cuba. Fue un verdadero ajedrez del poder real norteamericano, aquel que no va a elecciones, sino que permanece siempre presente en Washington: flexibilizar el embate contra Cuba, agudizar la presión y el aislamiento sobre Venezuela, y una vez consumado esto -aunque aún sin poder derrocar a Maduro-, volver a la carga respecto a La Habana. Incluso desde lo simbólico, Trump no lo hizo desde cualquier lugar: fue desde Miami. Y no desde cualquier salón: fue desde el Teatro Manuel Artime. ¿Quién fue Artime? Uno de los invasores de Playa Girón en el año 1961.

"Este tipo es tan bruto que, mientras lo observaba, Bush Jr me parecía Shakespeare" dijo el intelectual cubano Omar Gonzalez, minutos después de que Trump hablara, valorando -negativamente- su discurso. En menos de veinte palabras resumió el capricho del nuevo presidente de EEUU, que no es más ni menos que el mismo pataleo insolente que Washington tuvo durante más de cinco décadas: intentar cambiar a un gobierno que es legitimado -y refrendado- por su población.

Eisenhower, Kennedy, Johnson, Nixon, Ford, Carter, Reagan, Bush, Clinton, Bush Jr, y el propio Obama han pasado por la Casa Blanca con discursos más o menos similares respecto a Cuba. Fueron todos ellos quienes incumplieron un principio básico de la diplomacia: la autodeterminación de los pueblos para decidir sobre su propio futuro, sin tutelajes externos. El caprichoso Trump, a fin de cuentas, es un eslabón más en una larga lista de injerencismos. ¿Podrá o se irá de la Casa Blanca sin poder ver la restauración capitalista en Cuba, tal como les sucedió a todos sus antecesores? La historia, pero sobre todo el pueblo cubano, dirán.

Juan Manuel Karg. Politólogo UBA y analista internacional.

@jmkarg

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